La procesión mediática
Esta semana he ido a cubrir un acto en Huelva, en el que la Consejería de Obras Públicas había citado a los 79 alcaldes de la provincia para firmar un acuerdo con cada Ayuntamiento de cara a la financiación de la reforma de viviendas en mal estado. Seguramente el hecho de que hubiera elecciones el domingo supuso la organización de un acto así, con el Delegado de la Junta en mesa presidencial y secretaria llamando uno a uno a cada alcalde para la firma. También seguramente por lo mismo no estuvo el alcalde de Huelva y presidente del PP, Pedro Rodríguez.
Lo curioso fue que en el acto estábamos 19 televisiones, tres generalistas y, el resto, municipales. Cada una apoyando a su alcalde y haciendo unos planos generales hasta que su alcalde se levanta. En ese momento, revuelo de cada tele y, al terminar, marchándose con su alcalde… Así 16 veces. Ya sabemos de la fuerza de las televisiones locales, financiadas al 100 % por cada alcalde para elogio y disfrute de él mismo, pero esa alta concentración puso de manifiesto cómo están las cosas. Eso sí, todos ellos periodistas jóvenes, en su mayor parte mujeres y, además, muchos exalumnos míos, de modo que aquello fue un poco un reencuentro. Lo más curioso fue que un alcalde me miró como de mala forma ( no es que mire bien a todo el mundo ) pensando, tal vez, que yo iba a quitarle a su joven periodista de gabinete, con lo que tanto le había costado conseguirla. Tantas emociones juntas, esa mañana, me volvieron, si cabe, aún más pragmático.